JOSE LUIS DAVILA NOS CUENTA SU EXPERIENCIA EN CEBREROS.

25.01.2026

Cebreros (Ávila). El pasado fin de semana se celebró el XXII Cross Alpino de Cebreros, una de las pruebas de montaña más exigentes del calendario, que reunió a más de 800 participantes entre sus tres modalidades en el espectacular entorno natural de este bonito municipio de la provincia de Ávila.

Nuestro compañero José Luis Dávila, que en esta ocasión defendía los colores del mítico Club Tierra Trágame, tomó la salida en la modalidad reina, con una distancia de 31 kilómetros y más de 1.600 metros de desnivel positivo, en una mañana que, pese a las semanas previas marcadas por la lluvia, la nieve y el frío, se presentó ideal para la práctica del trail running.

"Venía de una temporada complicada, con molestias musculares que no terminan de desaparecer. Hoy el objetivo era disfrutar de la carrera e intentar terminarla lo mejor posible", señalaba José Luis tras cruzar la meta.

El recorrido no dio tregua a los corredores, con subidas muy verticales y bajadas técnicas y pronunciadas, que exigían el máximo a nivel físico y mental. Tramos de pista y senderos permitían recuperar parcialmente el aliento, aunque el perfil del trazado colocaba a cada participante "en su sitio", poniendo a prueba la resistencia y la gestión del esfuerzo.

Como era de esperar en una prueba de estas características, en el kilómetro 20 llegó el momento más difícil para nuestro corredor: un pinchazo muscular que hizo plantearse seriamente el abandono.

"Pensé en dejarlo, pero al final decidí seguir y terminar como pude. Crucé la meta pasando de las cinco horas, pero con la satisfacción de no rendirme", explicaba.

Más allá del esfuerzo deportivo, José Luis quiso destacar el excelente trabajo de la organización del evento, con una señalización impecable, presencia constante de Protección Civil, y avituallamientos muy completos, aspectos que contribuyeron a la seguridad y disfrute de todos los participantes.

El XXII Cross Alpino de Cebreros se consolida así como una cita imprescindible para los amantes de la montaña, una carrera dura, auténtica y muy bien organizada, a la que —como reconoce nuestro compañero— "habrá que volver, eso sí, "en mejor forma física".