ENTREVISTA CON ANA SANCHEZ "ANITA"

01.02.2026

Desde sus primeros pasos en el patio del colegio hasta cruzar la meta del Maratón de Valencia, la historia de Ana es la de una atleta marcada por la pasión, la constancia y el apoyo incondicional de su familia y su entorno. Una conversación sincera que recorre su infancia, su etapa competitiva, el parón vital y un regreso ilusionante al atletismo popular.

Infancia y primeros pasos

¿Recuerdas cuál fue tu primer contacto con el atletismo y qué te enganchó de él?
Mi primer contacto fue en el colegio, con siete añitos. Reme, la profe de gimnasia, solía ponernos a correr por el patio y organizaba pequeñas carreras entre las alumnas para tenernos entretenidas. Ella me descubrió y se lo comunicó a mis padres, aunque al principio a mí no me convencía nada: yo era más de saltar y hacer volteretas en el potro. Reconozco que me costó decidirme y darme cuenta de que correr acabaría siendo mi disciplina.

Creciste en el barrio de Santa Quiteria, rodeada de atletismo. ¿Qué significó para ti compartir entrenamientos y competiciones con Juan Carlos y Almudena de la Ossa?
Fue una suerte enorme. He tenido la gran fortuna de criarme junto al que para mí es el mejor atleta de todos los tiempos, Juan Carlos de la Ossa, a quien admiro profundamente. Con él coincidí menos entrenando, pero con Almudena muchísimo más. Siempre ha sido como mi hermana pequeña: subíamos y bajábamos juntas a entrenar. Compartir carreras, viajes y momentos con ellos y con el club ha sido un orgullo y un recuerdo imborrable.

¿Qué recuerdos guardas de aquellas primeras carreras escolares, de cross y pista, defendiendo los colores del Club Atletismo Tarancón?
Son muchísimos, tantos que no me cansaría de contarlos. Recuerdo mi primera vez con zapatillas de clavos, unas Asics de la talla 40 porque no había números pequeños; mi padre tuvo que ponerme algodón en las puntas, pero a mí me daba igual, la ilusión podía con todo. El club era una familia: muy competitivos, pero sobre todo compañeros y amigos que aún conservo. Me encantaba la temporada de cross, aunque reconozco que siempre se me dio mejor la pista.

¿Cómo era entrenar bajo la dirección de Francisco José Cuenca Ferrer y qué te aportó como atleta y como persona?
Fue mi mentor. Una persona disciplinada pero flexible, que te hacía ver el entrenamiento como un estilo de vida. Las sesiones eran duras, pero divertidas, y al terminar siempre nos daba una clase de aeróbic para desconectar. Le estaré siempre agradecida por su compromiso, su pasión y su dedicación, incluso compaginándolo con su trabajo y sus propias competiciones.

Etapa competitiva y crecimiento deportivo

El salto al Club Atletismo Caja Castilla-La Mancha marcó una nueva etapa. ¿Cómo viviste ese cambio?
Fue un cúmulo de sentimientos, pero era un paso necesario si queríamos crecer y seguir avanzando.

Competiste a nivel regional y nacional. ¿Qué resultados recuerdas con más cariño?
Clasificarme en el cross regional de Ciudad Real y poder disputar el Campeonato de España en Vitoria-Gasteiz fue algo increíble; aún conservo los dorsales llenos de barro como oro en paño. También recuerdo con especial cariño el subcampeonato de Castilla-La Mancha en pista en los 1.000 metros. Aquellos años fueron maravillosos.

¿Qué aprendiste del atletismo de alto nivel que aún hoy aplicas en tu día a día?
Disciplina, pasión y sacrificio. Aprendí a superar mis límites, a no rendirme jamás y a luchar hasta el final.

Pausa, vida laboral y regreso

Te marchaste a Valencia por trabajo y seguiste ligada al deporte desde otra perspectiva. ¿Cómo fue esa etapa?
Siempre me interesó el entrenamiento de fuerza, así que empecé a formarme en biomecánica, anatomía y métodos de entrenamiento. Me saqué varios másteres en entrenamiento personal y funcional y hoy en día me dedico a ayudar a otras personas a alcanzar sus objetivos.

Tras 25 años sin competir, decides volver. ¿Qué te empujó a dar ese paso?
Me inscribí casi por casualidad en una carrera solidaria de 8 km. Allí conocí a Charo, que se convirtió en una gran amiga y me abrió las puertas del club NLTT. Ese día quedé segunda de la general con un tiempo que me sorprendió mucho y pensé: "Anita, esto es lo tuyo".

¿Cómo se vive el regreso al atletismo popular?
Lo disfruto muchísimo. Salgo sin presión, aunque los nervios del pistoletazo y colgarme el dorsal siguen ahí. Eso no se pierde nunca.

El reto del maratón

En 2024 debutaste en el Maratón de Valencia. ¿Cómo nació esa idea?
Siempre he sido más de distancias cortas, el fondo me imponía respeto. Pero al llegar a Valencia y vivir el ambiente del maratón, algo se despertó en mí. Miré a mi marido y le dije: "El año que viene la corro yo".

¿Qué fue lo más duro y lo más emocionante de la preparación?
Al principio fue duro, no tenía base, pero poco a poco fui mejorando. Lo más emocionante fue compartir los entrenamientos largos con mi marido, acompañándome en bici cada domingo. Él ha sido mi vitamina.

¿Qué sentiste al cruzar la meta?
Fue un cúmulo de sensaciones indescriptibles. Queríamos solo terminar, pero al ver el tiempo las lágrimas no paraban. Todo el esfuerzo había merecido la pena.

Presente, familia y valores

Ahora compites como veterana. ¿Cómo ha cambiado tu forma de entender el atletismo?
Sigo siendo exigente con las marcas, pero ahora priorizo el disfrute, la recuperación, la nutrición y el descanso. El atletismo se vive desde otra perspectiva.

Tu padre ha sido un pilar fundamental en tu trayectoria. ¿Qué ha significado para ti su apoyo?
Mi maestro y mi guía. Su apoyo incondicional ha marcado mi camino. Ha estado en las victorias y en las derrotas con la misma intensidad. Sin él, mi historia deportiva habría sido muy distinta.

Mirada al futuro

¿Qué retos te marcas a corto y medio plazo?
Algún trail con mi chico y, sobre todo, los 101 km de Ronda. Es una locura, pero también una forma de descubrir hasta dónde llegan mis límites.

¿Qué mensaje te gustaría dejar a las niñas que empiezan en el atletismo?
Que no se comparen con nadie, que confíen en sí mismas, sean pacientes y disfruten del camino. Con esfuerzo y dedicación se puede lograr cualquier objetivo.

Si tuvieras que definir tu relación con el deporte en una frase…
Una pasión que me acompaña toda la vida y me hace sentir viva.